Alejandra Espinoza, Francisca Lachapel y Ana Patricia Gámez tienen una relación de amor y odio. Sufren, sangran, es toda una tortura, pero no los dejan porque no pueden vivir sin… ¡los tacones! «Antes muerta que sencilla».

«Desde siempre lo único que me sufro son los tacones».

Francisca está hechizada y se olvida de la realidad.

«Como buena dominicana: yo, mi amor, sin maquillaje, con una colita, pero con tacones. Me encanta cuando me los veo puestos, amo los zapatos altos, pero cuando me lo quito entonces se me pasa el encanto porque veo mi realidad de mis «callitos», hasta juanetes yo creo ¡y me quiero morir!», cuenta la presentadora de «Despierta América» (Univision).

Ana Patricia, su compañera en el matutino, nunca lo olvidará.

«Vengo de la escuela de Nuestra Belleza Latina, que yo me acuerdo que nos pusieron una vez unos tacones que eran de plástico, transparentes, nos hacían unas cortadas y eran unos desgraciados, nos decían «¡aguántense!, quieren ser reinas pues se tienen que aguantar». Y todas con cortadas, con curitas, pero ¡ah, muy monas en los tacones! Creo que esos han sido los tacones más horribles que me puesto», recuerda.

Y Alejandra confiesa que los ha cambiado por sus mejores amigos.

«Cuando gané Nuestra Belleza Latina me acostumbré a los tacones. Yo me iba al «mall» en tacones, no importa lo que traía puesto tenía que traer tacones, y desde que nació Matteo los tenis han sido mis mejores amigos y he aprendido a combinarlos con todo».

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here